Posted by: NAHJ-UPR on: June 5, 2010
Por Lillian E. Agosto Maldonado (NAHJ-UPR)
Una de las oportunidades que la vida me ha regalado consiste en trabajar en mi área de estudios.
Para muchos, ser periodista es una oportunidad de salir en cámara, de que los graben, de ser “famosos”.
Otros, sin embargo, lo ven como un momento para dar a conocer noticias que no se ven a diario en los medios de comunicación o, quizás, como una manera responsable de llevar información a las personas.
Recientemente, tuve mi primer día en un trabajo formal en los medios y, aunque fue muy grato compartir con personas que laboran en este campo, hubo algo que me entristeció grandemente.
Violencia doméstica, suicidios, accidentes fatales y dobles asesinatos fueron la orden del día. Lamentablemente, esto podría predecirse por el alza en crimen que vive el País.
A diario comento con personas lo “malas” que están las cosas. No sólo el crimen, sino el fanatismo político barato y los sucesos tan lamentables que se viven aquí.
No lo digo con ánimo de escapar del país que me vio nacer, ni de revertir algún tipo de campaña turística. Lo digo porque es la realidad.
Muchos tememos a salir en la noche por cualquier sitio y hasta hemos llegado a pensar que ni en la casa se está seguro. El miedo se ha apoderado de la gente y, entre la crisis económica, el crimen y la política, terminan con “quitarse” de sus vidas y no luchar más.
¿Podremos tener algún grado de paz en nuestras vidas? ¿Saldremos a la calle sin pensar que andamos con “pepper spray” en el bolsillo “por siaca…”?
Éste es nuestro momento para repensar en nuestra situación diaria. ¿Cómo podemos lidiar con estos problemas? ¿Cuál debe ser nuestra actitud ante estas situaciones?
¿Cómo podemos aportar a la sociedad para que ésta no siga deteriorándose? ¿Por qué no combatimos esa imagen con cultura y con deporte? ¿Por qué no dar una opción de cambio real?
El llamado es a aportar, ayudar y transformar, y tú puedes dar ese primer paso.
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